sábado, 21 de mayo de 2011
Vagando con el vagabundo
viernes, 20 de mayo de 2011
Narciso I
trust I seek and I find in you
every day for us something new
open mind for a different view
and nothing else matters
never cared for what they say
never cared for games they play
never cared for what they do
never cared for what they know
and I know
Nothing Else Matters. Metallica
Tú te gozas hundiendo tu imagen en su seno;
con ojos y brazos le abrazas, y tu alma
se distrae de su propio rumor algunas veces
con el salvaje ruido de esta queja indomable.
Baudelaire
Volvemos al narcisismo, aunque pareciese que nunca salí de él, solo le camuflé entre mascaras y sonidos familiares a los oídos de quienes me escuchaban, no se trataba tampoco de que me comprendieran ni de que me amaran, menos de idolatrías, sino más bien de entender de que mi egoísmo es mío y por ello es tan fructífero para mí como sólo para mí puede serlo.
Desconozco si Baudelaire pensaba como yo, lo más probable es que no y espero por nuestro bien que así fuese, ciertamente hay grandeza en mí así como también la había en otros tantos, la diferencia está en cómo la expreso, no en lo que expreso, ello será siempre la diferencia, el “qué” y el “cómo”, destacados y atacados por muchos años, desde que nos comunicamos y pareciese ser este precisamente el problema.
Comunicarnos (dialogar) nos implica abrir algo hacia los demás, dar paso a que me entiendan y con ello me arriesgo a ser mal-entendido (en los dos sentidos que se puede entender esta frase, de ahí el guión). Es un riesgo necesario si queremos existir, inclusive en soledad, pues en ella nos vertemos sobre nosotros y nos hablamos, nos referimos a lo que no existe realmente, abrimos un agujero en el espacio para lanzar allí todos estos pensamientos, en otras palabras, nos volvemos observador y lo observado, cual juego de roles que no diferencia entre piezas y jugadores -ni lugar donde se juega- (el tablero y las reglas no son nuestras, pues el mundo como tal no nos pertenece y las reglas han sido puestas con anterioridad, innatamente, por Dios si se cree, por el principio irracional del azar: en otras palabras un Todo dispuesto).
Se plantea así la pregunta de la siguiente parte; ¿Qué implica no existir?
Mevlyma
lunes, 2 de mayo de 2011
De la Vacuidad de las Bestias
El temor hacia aquello es tan sólo un síntoma del trauma real
Contraracionalmente como se creía los elementos de nuestra existencia simplemente se encuentran alrededor de una sola pregunta, una sola frase, una sola palabra, pero lo que importa no es el conocer esa palabra, esa denotación sintáctica sino en el fondo reconocer algo muy peculiar: que las bestias existen. Y no sólo a un nivel suprareal, sino más bien en un espacio intermedio, en ese espacio irreconocible por el sentido común.
Las bestias no son metáforas, ni imágenes, ni residuos inconscientes; ni siquiera son cosas entendidas como cosas, sino que son espacios manifestados en las acciones, pero no con esto quiero decir que toda acción es monstruosa, sino sólo el aspecto del azar.
Pero las bestias que circulan entre nosotros no son las pesadillas, ni los sueños invertidos. En el fondo están vacías como sus conceptos que lo interpretan.
