Llegará el día en que mis palabras se tornen ordenadas y sean leídas por alguien, ese alguien las tomará y las quemará con la brasa más ardiente que pueda encontrar, entonces ya todo estará culminado, pues la entrega será hecha, con felicidad, amor y la mayor de las sonrisas en la cara, para luego soltar el risotada más fuerte que has expresado nunca. El amor no basta y la vida es sólo una excusa, debemos morir para poder comprender, quien no muere en alguna forma no es capaz de vivir en la misma, somos seres amorfos y confrontacionales, pero temerosos de que al golpear la puerta alguien nos pregunte quien busca, pues no sabemos ni siquiera quienes somos antes de que la puerta se abra y comencemos a temblar. La puerta se abre y somos nosotros.
Disántropos Luo





